9.9.07

Inspiración Renovada**

Es increíble como con menos de medio minuto de conversación telefónica haz vuelto a encender mi inspiración.
Más de cinco meses sin poder escribir ninguna frase coherente, ninguna historia con sentido, nada que pudiera servir para despejar mi mente: hasta hoy, hoy que tu voz reabrió los pasajes creativos de mi imaginación.
Al cortar este teléfono, todas las ideas retornaron. No sé cómo, no sé bajo qué argumento, pero todas las palabras brotan de mí como margaritas; tal como ocurría en el pasado, cuando cada viernes te debía ver, estar contigo, y al llegar a casa no podía más que escribir, no podía más que escribirte.

Escribirte cosas sin sentido, escribirte cosas que nunca entenderías, escribirte cosas que - nunca, jamás nunca - recibirías si de mí pedendiera.Ya no te quiero como antes, creo que incluso he olvidado muchas cosas de tí.
Pero, con cada persona que estuve, con cualquiera que conociera podía descubrir algo nuevo, algún rasgo que me gustara, algún rasgo que me cautivara; algo me encantaría que tú tuvieses, que tú pudieras presentarme, algo me cautivara aún más.Así fui creando una imagen nueva de tí, idealiza, fabricada, idolatrada.
Y esto fue aún más agudo cuando te dejé de ver, cuando perdí tu rastro. En ese momento, sólo podía encontrar mi inspiración entre mis recuerdos, ya mezclados con nuevos elementos: no eras más tú, sino un nuevo tú, más mío.Con el tiempo, esas ideas se fueron agotando, ya no podía valerme de mi memoria y menos de tu lejanía. Perdí mi toque y todo aquello que amaba escribir.
Boté mis cuadernos y mis borradores para futuras historia: cerré ese capítulo, a menos que te volviera encontrar, ya nunca volvería a escribir.


Pero, hoy, ya todo cambió. Tu sola voz genera en mí las ideas más maravillosas, más románticas, más bizarras y más trágicas que nunca pensé volver a idear.
Ya lo decidí, no quiero verte: mis ideas de lo que eres caería como una casa sin cimientos, déjame la idea que tengo de tí, déjame amarla y permite que mi mente se llene de nuevas historias amándo la mejor: tú.

Débil...

... y no pude evitar recordar...Fueron tantos años de amor, quien podría olvidar??Anhelaba más que nunca tu aroma, más que hoy... aunque, cómo poder medir un anhelo?? cómo saber con certeza si ayer te anhelaba más que antes??Ahora, no estoy segura de extrañarte... sino fuera por esta maldita, pero dulce melancolía nunca podría hablar de ese ayer, tuyo y mío.
Recuerdas las callecitas que vieron nacer lo nuestro, aún me recordarás al pasar fuera de esa plaza donde revoloteabas con otros niños y yo gozaba infinitamente sólo con verte feliz... no lo dudo, sé que tu también melancolizas.
Nuestro primer fin de semana, a escondidas en el departamento fue... no hay palabras. Dormir bajo las mismas sábanas, nuestras piernas entrecruzadas, tu suave respiración, el suave camino de mi mano sobre tu rostro...
En la mañana, yo aún dormida, sentía tu mano divagar por mi cuerpo, buscando alguna parte débil. Punto débil. Bajo tu sombra siempre sería débil. Eras capaz de dominarme, capaz de doblegarme. No sé cómo siempre lo conseguías...
Lo primero que descubriste fue mi pelo... como me transtornabas tocando mi pelo. Siempre fue tu mejor arma: ambos lo sabíamos. Lo cepillabas, lo desenredabas, jugabas con él, seguro de que estaba en tus manos, indefensa y en tus manos.
También descubriste otra gran debilidad: cómo me torturabas cuando acercando tu mano, dibujanbas líneas imaginarias sobre mi espalda sin tocarla, sin rozarla, sólo esperando un leve moviento que demostrara tu supremacía... cualquier movimiento que buscara el contacto de nuestras pieles, cualquiera que dejara en evidencia mi debilidad.
Eres el único que ha logrado doblegarme así, que ha conseguido mi humillación y ha escuchado mis ruegos. Mi deseo ha ganado, yo ya no melancolizo.

[P]oder corregir



hoy no tuve más que recordar---



y pensar que sería lo mejor para mí, para tí... o para quién fuere





Me gustó soñar un momento con la idea de tener una habilidad metafísica ideal: poder corregir o, mejor dicho, reelegir mi camino.

Cambié tantas cosas, tantas, que mi vida ya no era más mi vida.

No lo puedo negar, siempre he confiado ciegamente en todo lo que hago que si pudiese cambiarlo ya no sería más yo.



Lo primero que hice fue cambiar como nos conocimos. Esta vez, era en una plaza cualquiera. Te divisaba a lo lejos, a sabiendas de la historia que nos venía encima, y corría a tu encuentro. -Ehh... hola - sonreía tontamente - ¿tienes hora?. ¡Qué idea más preciosa! Nos conoceríamos como dos personas normales, llevaríamos una relación normal, nos querríamos como dos personas más.



Lo segundo que arreglé fue el orden de acontecimientos. ¿Notaste que pareciera que nuestra historia fuera a la inversa? Cómo, entre más pasa el tiempo, menos te conosco, más nos esperanzamos en el pasado y seguimos igual...



...



Y así, miles de cosas que, ahora, con un poco de detenimiento, parecen errores del pasado. Pero, amor, no me juzques mal, sabes bien que jamás podría arrepentirme. No me retracto de lo que he hecho, de lo que hemos hecho... pero no puedo evitar desear que lo hubiesemos pensado mejor...



Yo aún te amo

Principio...

ok...

esto es malo...


pero bueno...

el ocio y el pc al lado de mi cama no me dan otra opcion...

**

siempre quiero escribir...

siempre hay algo dentro de mi que necesita ver la luz...


bueno...

ahora no vera la luz...

solo verá un ciberespacio...

un pedacito de esa luz que necesita...

pedacito, pues nadie sabra de esto


solo para mi...

solo para mi