1.10.07

Los Formales y el Frío

(Mario Beneditti)

Quién iba a prever que el amor, ese informal
se dedicara a ellos tan formales

Mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa, la de ella,
era como un augurio o una fábula
su mirada, la de él, tomaba nota
de cómo eran sus ojos, los de ella,
pero sus palabras, las de él,
no se enteraban de esa dulce encuesta

como siempre o como casi siempre
la política condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche

y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor
cuando llegaron a su casa, la de ella,
ya el frío estaba en sus labios ,los de él,
de modo que ella fábula y augurio
le dio refugio y café instantáneos

una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta que me quede a dormir
y ella, probó por qué no te quedás
y él, no me lo digas dos veces
y ella, bueno por qué no te quedás
de manera que él se quedó en principio
a besar sin usura sus pies fríos, los de ella,
después ella besó sus labios, los de él,
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así
mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron

Limón y Sal ^^

Tengo que confesar que a veces
no me gusta tu forma de ser
luego te me desapareces
y no entiendo muy bien por qué

No dices nada romántico
cuando llega el atardecer
te pones de un humor extraño
con cada luna llena al mes

Pero a todo lo demás
le gana lo bueno que me das
sólo tenerte cerca
siento que vuelvo a empezar

Yo te quiero con limón y sal,
yo te quiero tal y como estás,
no hace falta cambiarte nada,
yo te quiero si vienes o si vas,
si subes y bajas y no estás
seguro de lo que sientes.

Tengo que confesarte ahora
nunca creí en la felicidad
a veces algo se le parece,
pero es pura casualidad

Luego me vengo a encontrar con tus ojos
y me dan algo más
solo tenerte cerca siento
que vuelvo a empezar.

Luci[é]rnaga**

Te extraño...
Quiero verte...
No hago más que pensar en ti...
Si supieras cuanto he cambiado...
Cuan bien me hizo tu llegada...
Como una lucecita...

Una pequeña luciérnaga perdida en una caverna...
Oscura, inmensa, olvidada...
Y donde ya no parecía existir la vida...
Nada, no había nada...
Además, de ese silencio desolador,
de esa oscuridad abominable...
Y esa pequeña luciérnaga...
descubriéndolo todo…
como si fuera el primer pedacito de vida allí…
Cuidando la ruta de su vuelo…
Iluminando como nunca ese lugar perdido…
Su luz: la más poderosa…
La que se espera hace siglos…