Te extraño...
Quiero verte...
No hago más que pensar en ti...
Si supieras cuanto he cambiado...
Cuan bien me hizo tu llegada...
Como una lucecita...
Una pequeña luciérnaga perdida en una caverna...
Oscura, inmensa, olvidada...
Y donde ya no parecía existir la vida...
Nada, no había nada...
Además, de ese silencio desolador,
de esa oscuridad abominable...
Y esa pequeña luciérnaga...
descubriéndolo todo…
como si fuera el primer pedacito de vida allí…
Cuidando la ruta de su vuelo…
Iluminando como nunca ese lugar perdido…
Su luz: la más poderosa…
La que se espera hace siglos…