Jop... otra cosa que también me cuesta hacer bastante hacer es proyectarme.
Quizás porque las cercanas experiencias de muerte me han enseñado que todo es tan finito, tan frágil, que - talvez - no vale la pena soñar con un mañana.
Pero, para variar un poquito, contigo eso ha cambiado. ¡Qué feliz de construir nuestra casa y planificar los fines de semana de nuestros hijos!
Y como no, si contigo soy lo más feliz que una persona soñaría ser alguna vez... Así tanto y más... porque te amo