Me gusta mucho esta idea tuya. Al fin, algo lindo salió de esa cabecita que tanto dolores me ha causado. En caso que, en un futuro no muy lejano, querramos releer esto y no nos acordemos de porqué demonios estamos usando un blog para hablar, lo recordaré para nosotras.
Hace pocas semanas te pedí un tiempo para mí, para vivir mi vida. Mas bien, fuiste tú quién llamó para decirlo. Creo que ese ha sido el mayor error que he cometido: nunca digo lo que siento. Me alegró de sobremanera entender que había crecido, habías madurado; no eras la niñita con sueño de grande cuando te fuiste de Chile, sino que la vida -durante el último año- te dio grandes lecciones que te ayudaron a madurar. Volviendo a la historia, nos dijimos adiós con dolor. Era imposible no sentirlo así. Fuiste mi mejor amiga durante tanto tiempo, tanto niña, que nunca dudé que eso sería constante. Por primera vez, supiste poner freno a lo nuestro (menos mal, porque siempre debía hacerlo yo).
Ayer, en la mañana, hablamos largo rato por teléfono. Y, sabes algo, tienes razón absoluta: no puedo dejar de tener noticias tuyas. Sé que, de todos modos, buscaría alguna manera de saber que está pasando por tu vida. Nuestras opciones son limitadas: yo hablaría con Sebastián y tú con Maite. Era obvio.
Bueno, decidimos muchas cosas importantes ayer:
1. Tú serás la responsable de guardar todos nuestros recuerdos de amistad. Hoy mis cajas de zapatos iniciarán un gran vuelo a México. Espero un correo cuando lleguen sanas y salvas. Cuídalas, en ellas van grandes tesoros de mi vida.
2. Adiós a nuestras tobilleras. Es la gran muestra de que hay un quiebre, un fin de la etapa. Habremos de reconstruir bien nuestra amistad. Al menos este mes, que en nuestro ocio absoluto de vuidas de diciembre, nos sobra tiempo libre. La podremos retomar en algunos años más, pero este mes es el del adiós.
3. Al término de este mes, más bien antes, para mi cumpleaños este blog te cerrará sus páginas. Cambiaré la contraseña ese mismo día para evitarnos le tentación. Después del 27 de diciembre, no tendremos derecho ni a usar nuestros correos para comunicarnos. Cumplamos la promesa.
4. Prohíbido el teléfono, el messenger y el fotolog. Más vale que nos empecemos a acostumbrar a este cambio.
Eso, espero respuesta pronta. Debo salir de casa y me espera un arduo día. Te quiero!
pd: mi color será el celeste, buscate otro! ¬¬