Es extraño. Tengo una sensacion muy parecida a que tenía hace dos veranos. Me siento viviendo cosas que no me corresponden. Tengo que mantener una casa: lavar, planchar, cocinar, hacer aseo, ordenar,...
Pero, hay pequeñas grandes diferencias que hacen que no sea tan tortuoso, que me recuerdan que aún soy yo misma enfrentándome a nuevas realidades.
**Antes sabía que llegando la tarde, aparecería él. Llegaría con su gran sonrisa y compartiríamos una bella cena comentándonos el día. Tendría que escuchar sus problemas de oficina, mirarlo mientras comiéramos y decirte "cuán feliz estaba" de que al fin hubiese llegado. En cambio, ahora no puedo. Tengo que esperar aquellos días que podré verlo. Y me duele no poder ayudarlo a superar el cansancio diario. Querría estar con él al salir del trabajo, abrazarlo, decirle todo lo que lo amo y sentir su descanso a mi lado.
**Antes me sentía absolutamente sola. No importaba nada de lo que pudiésemos hacer: yo siempre estuve sola a su lado. Nunca me sentía acompañada por nada, ni por su recuerdo, ni por su amor. Creo que más bien, nos dedicábamos a compartir la soledad... y su soledad nucna me hizo sentir mejor. En cambio, ahora siento que él está conmigo. Pienso en él a cada segundo, ya me se de memoria todos los recuerdos que vivien en mi pieza. Siento estar con él, incluso estoy más con él que conmigo. Eso hace mucho más llevadero estos días de ocio.
**Antes no podía extrañarlo. Llamaba a cada segundo para saber si estaba bien y rogarme que le dijera que lo quería por teléfono. Lamentablemente, esiempre estuvo conciente de que no era feliz y que tal vez nunca lo quise demasiado por ser él, sino que lo quería por lo que ´habíamos vivido juntos. A Diego lo extraño, necesito verlo, estar co él, sentirlo. Espero con ansias las horas que faltan para verlo. Me encanta esta agonía... porque aunque muchas cosas hayan cambiado, mi lado masoquista sigue aqui.
Eso, ahora siento que amo. Lo cotidiano se me hace más soportable con su amor, su recuerdo y su presencia ausente. Es demasiado lo que la vida cambia, pero en eso tienes razón: la vida es cíclica, nos hace vivir lo mismo muchas veces. Aunque, ahora, espero que la próxima vez que deba pasar encerrada un verano como dueña de casa sea en mi casa!